SEARCH

El “efecto Airbnb” en la Ciudad

El “efecto Airbnb” en la Ciudad

Arq. Valeria Gómez de Alvear F.

Airbnb: “Airbed and breakfast” (Colchón inflable y desayuno), una empresa fundada en 2008, que al día de hoy tiene registradas 11 millones de noches vendidas; y ofrece más de 600,000 apartamentos y habitaciones en 65,000 ciudades y 191 países.

La historia de Airbnb empezó en octubre de 2007, cuando la renta del departamento en el que vivían los fundadores en San Francisco CA, subió drásticamente un 25% de la noche a la mañana. Coincidió que el fin de semana había una conferencia en la ciudad, por lo que decidieron crear una plataforma para que los asistentes tuvieran una alternativa más barata que los hoteles y poder juntar dinero para pagar la renta. De manera improvisada usaron colchones inflables (de ahí el nombre) y rentaron los cuartos del apartamento el fin de semana, ofreciendo desayunos para hacer más atractiva la estancia.

La idea funcionó, supieron aprovechar oportunidades cubriendo necesidades que hacen ganar al anfitrión y al turista: el anfitrión gana un dinero extra y el turista un precio mucho más barato con un trato más humano.

Pero desafortunadamente hay un tercero que aparentemente no gana tanto: el residente local. ¿Por qué? Por la “Turistificación”, que es el impacto que tiene la masificación turística en el tejido comercial y social de determinados barrios o ciudades, afectando a la configuración comercial y a los precios de la vivienda.

En algunos casos se ha desvirtuado y la proliferación de apartamentos turísticos, muchas veces propiedad de una misma persona, y su extrema concentración en determinados barrios de grandes ciudades ha agudizado el problema. Hoy, Airbnb tiene 78,000 propiedades en Paris, 83,000 en Italia, 47,000 viviendas en Londres, 17,000 en Barcelona y 14,000 en Madrid. Y al menos la mitad de ellas se rentan al completo y son viviendas turísticas donde no vive nadie. Hay viviendas recreadas de las exposiciones de Ikea que simulan un hogar para crear la ilusión de un “hogar” para que la vivienda no sea considerada turística y así pueda evadir impuestos y requisitos.

Donde mayor es la densidad de pisos turísticos, menor es la oferta para uso residencial y más alto es el precio del metro cuadrado. “El barrio Gótico de Barcelona tiene un piso turístico por cada 9.  Ha perdido un 17,6% de población y sus alquileres han subido un 6%.” Fuente: EL PAÍS

Debido a los problemas que han surgido, Airbnb realizó en noviembre del año pasado una gran convención en París en donde se comprometía a ser parte de la ‘solución y no del problema’. ‘Trabajaremos para educar a anfitriones e invitados en las necesidades del homesharing [compartir casa] y las reglas en las ciudades […].La intención es trabajar para fomentar que los alquileres de corto plazo no impacten en la disponibilidad de alquileres a largo plazo’.

Para evitar que estos problemas sigan creciendo el gobierno debe de actuar de manera responsable y realizar una regulación correcta, porque sin duda el esfuerzo valdrá la pena. Ya que no todo el impacto de Airbnb es negativo, también genera beneficios directos:

– Ofrece a los turistas una variedad de espacios, precios y localizaciones que muchas veces es mayor y mejor que la ofrecida por los hoteles.

– Distribuye el impacto económico entre diversos barrios, muchos de los cuales no se solían beneficiar de los ingresos que genera el turismo. Gracias a los diferentes alojamientos que ofrece, los turistas son más propensos a explorar barrios más alejados de las típicas zonas turísticas.

Como todo en la vida, existirá un beneficio si no hay un exceso. Y para lograr evitar excesos se requieren límites claros, una regularización que consiga garantizar que el impacto de Airbnb resulte sostenible y positivo para los ciudadanos locales; para que al final del día todos salgan beneficiados.

Es brillante la opción que le da Airbnb al mundo: la oportunidad de vivir la experiencia de visitar una ciudad más como un local que como un turista, y al dueño de la propiedad la posibilidad de ejercer de anfitrión ganando un dinero extra. Sin embargo no hay que olvidar al anfitrión principal: La Ciudad.

Comparte:

You May Also Like

Leave a Reply